domingo, 3 de abril de 2011

La Venus de Urbino - Tiziano Vecellio


Este cuadro se conoce como “La Venus de Urbino” por haber sido encargado a Tiziano por Guidobaldo II della Rovere el mismo año en que este se convertía en Duque de Urbino debido al fallecimiento de su padre, Francesco María della Rovere, el cual ostentaba dicho título.

Mucho se ha especulado acerca del motivo por el que el nuevo Duque de Urbino encargó en 1538 el retrato de esta mujer completamente desnuda y con una fuerte carga erótica en la pose y la mirada. Algunos han llegado a decir que fue un retrato de su primera mujer, Giulia da Varano, lo cual no es cierto, ya que esta modelo, bellísima y de nombre desconocido, es la misma que posó para Tiziano en otros cuadros anteriores como en el “Retrato de muchacha con pelliza” (1535), en “La Bella” (1536) o en el “Retrato de muchacha con sombrero de plumas” (1536). Los expertos e historiadores se basan más bien en el carácter decorativo o nupcial que tenían un cierto tipo de cuadros semejantes a este pintado por Tiziano y que se usaban para decorar los dormitorios después de una boda, cuadros en los que predominaban las Venus, los Cupidos y una serie de símbolos como flores, flechas, ropajes o animales relacionados con el amor sensual o conyugal.

Se estima que Tiziano se inspiró para este cuadro en la "Venus dormida" (Venus de Dresde), un cuadro pintado en 1510 por Giorgio Barbarelli, cuadro inacabado al fallecer este pintor ese año y que terminaría el propio Tiziano por lo que es evidente que este le debió servir  casi como estudio previo para su posterior obra.

Aunque de composición similar en cuanto a la colocación y pose de la modelo,  el cuadro de Barbarelli no presenta el carácter erótico y algo misterioso del cuadro de Tiziano. En la "Venus dormida", la modelo duerme en plena naturaleza con un paisaje bucólico-rural a sus espaldas mientras que en la "Venus" de Tiziano la modelo está tumbada sobre un revuelto lecho en una estancia palaciega y observa al espectador sugerentemente.

El cuadro parece componerse de dos cuadros que quedan diferenciados por la cortina situada a la espalda de la modelo y que llega hasta la línea del pubis. Un cuadro sería el de una voluptuosa imagen de una mujer desnuda, una cortesana oferente en la que se proyecta la luz que proviene de fuera del propio cuadro y el otro, el que representa una escena casi doméstica en que dos mujeres buscan o guardan ropajes en unos grandes arcones, situados en otra estancia en la que penetra la luz a través de un gran ventanal.

De esta composición existen los seguidores y los detractores, los que opinan que Tiziano se cargó el cuadro al colocar esa segunda imagen y los que opinan que sin esa segunda imagen el cuadro no tendría la carga y la fuerza de lo renacentista.

Un cuadro mágico, lleno de simbolísmos y que se puede contemplar en la Galleria degli Uffizi, Florencia y en el que se inspirarían numerosos pintores para la realización de nuevas obras maestras, algunas de las cuales veremos más adelante.

Aquí un poco de música de Claudio Monteverdi mientras observamos a la "Venus de Urbino."

1 comentario: